Quicena: Castillo de Montearagón, acueducto y senderos
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Quicena hace que la historia se sienta de cerca: el monasterio fortificado de Montearagón se encuentra en la localidad, mientras que el Castillo de Montearagón fue fundado por Sancho Ramírez en 1086. Ambos nombres representan el carácter histórico de esta pequeña localidad.
File:Iglesia de Nuestra Asunción , Quicena - Huesca . - panoramio.jpg
Foto: McBodes via Wikimedia Commons, CC BY 3.0
Cultura
El Castillo de Montearagón es un amplio recinto amurallado flanqueado por torres. Su configuración arquitectónica se distingue claramente de edificios religiosos y cotidianos aislados, y ofrece un claro referente arquitectónico para la historia de la localidad.
La Iglesia de la Asunción de Nuestra Señora forma parte de la arquitectura religiosa. Es un edificio barroco de planta rectangular y tres naves. La nave central es más grande que las dos laterales, lo que permite describir con precisión la distribución interior del edificio. Este edificio permite apreciar conjuntamente el estilo, la planta y las proporciones de las naves, sin reducir la iglesia a una sola característica arquitectónica.
El núcleo de Quicena también presenta arquitectura popular. Las viviendas están construidas principalmente con piedra y tapial, y en menor medida con ladrillo. Así, en el paisaje urbano conviven distintos materiales, mientras que la iglesia y el Castillo aportan sus propios acentos históricos. Este contraste de materiales complementa precisamente el efecto monumental del recinto amurallado con la construcción más inmediata de las viviendas.
Entre otros vestigios se encuentran los pocos restos conservados de la Ermita de San Pedro de Verona. Están situados a 300 metros al oeste de Quicena, cerca del antiguo camino a Quicena. Otra construcción muestra el aspecto técnico de la historia de la localidad: el acueducto de Quicena tiene un canal superior sostenido por dos arcos de medio punto de 2,5 metros de altura. La altura indicada se refiere a los dos arcos de medio punto que lo sostienen; el canal superior es el elemento funcional situado encima. Así, junto a los edificios religiosos y defensivos, el paisaje urbano también conserva el antiguo sistema de conducción de agua.
Senderos y paisaje
Quicena cuenta en sus alrededores con una red de senderos señalizados que atraviesan un paisaje natural e histórico-cultural. El recorrido no conecta automáticamente todos los lugares de interés en una ruta establecida, sino que ofrece una forma propia de acceder a los paisajes de los alrededores de la localidad.
Un sendero señalizado lleva al Castillo de Montearagón. Desde el Castillo se contemplan la Hoya de Huesca, la Sierra de Guara, el Salto de Roldán y los Pirineos. Así, la experiencia del sendero y las amplias vistas del paisaje son dos aspectos distintos del entorno. Los paisajes mencionados abarcan desde la Hoya de Huesca y la Sierra de Guara hasta los Pirineos; el Salto de Roldán es otro elemento expresamente mencionado de este panorama.
Otros lugares: Seira, Boltaña, Barbastro, Buera, Denúy, Fanlo, Siétamo, Sopeira.
La fiesta mayor de Quicena está dedicada al apóstol Santiago. Otra tradición es la hoguera de San Fabián, que incluye una parrillada en comunidad con carne y patatas asadas. La fiesta mayor y la hoguera de San Fabián representan, por tanto, dos elementos distintos de las tradiciones festivas locales: una está dedicada al apóstol Santiago y la otra consiste en una hoguera con una parrillada en comunidad.
Consulta la guía general de viaje: Huesca.