Molló: rutas pirenaicas e iglesias románicas
Alojamientos en Molló
La Gran Volta al Costabona es una travesía de 31 kilómetros, pensada para realizarse en dos días. Atraviesa, entre otros paisajes, bosques de ribera, fondos de valle, hayedos, pinares y prados alpinos, y discurre junto a ríos. El Camí de la Retirada completa la oferta de senderismo con una ruta de dificultad media de 14 kilómetros, desde la Plaça del Conflent en Molló hasta Prats de Molló; el trayecto de ida dura cuatro horas.
File:Santa Cecília de Molló, Ripollés, Girona.jpg
Foto: Angela Llop via Wikimedia Commons, CC BY-SA 2.0
Otros destinos de esta selección son Gerona, Isòvol, Ripoll, Llívia, Macanet De Cabrenys, Vallfogona de Ripollès, Arbúcies y Siurana.
Naturaleza y paisaje
El término municipal de Molló incluye una parte del Parc Natural de les Capçaleres del Ter i del Freser. El Costabona, con 2.465 metros, es el punto más alto del municipio de Molló y también forma parte de este parque natural. En las estribaciones del Costabona se encuentra el nacimiento del río Ritort, también llamado Deus d'en Sitjar.
Molló Parc ofrece un recorrido circular por la naturaleza de entre dos y tres horas en sus 10 hectáreas, dentro del municipio de Molló. No es necesario reservar con antelación para visitar Molló Parc.
La ruta de Molló a Santa Magdalena atraviesa pastos y campos de patatas. Desde Santa Magdalena ofrece vistas panorámicas de los altos Pirineos y los bosques de media montaña de la Alta Garrotxa. La ruta circular Molló–Espinavell–Fabert–Molló empieza y termina en Molló y atraviesa paisajes variados.
Historia y arquitectura
Es probable que hacia el año 936 ya existiera en Molló una pequeña iglesia dedicada a santa Cecilia. Santa Cecília de Molló está reconocida como Bé Cultural d’Interès Nacional desde 1979 y está considerada un ejemplo destacado de la arquitectura románica de los Pirineos catalanes. Entre sus elementos arquitectónicos visibles se encuentran frisos de arcos lombardorrománicos, arquerías ciegas y un friso de dientes de sierra, además de un campanario de cinco pisos.
La Capella de Sant Sebastià de Molló se construyó en el siglo XVIII como agradecimiento a san Sebastián por haber librado al municipio de las epidemias que asolaban Europa. En la aldea de Riberal, dentro del municipio de Molló, también se encuentra el puente románico Pont del Molí de Can Fumat, sobre el río Ritort.
El Coll d’Ares es un paso fronterizo desde 1659, a raíz del Tratado de los Pirineos. El 23 de junio, desde allí se distribuye la Flama del Canigó por toda Cataluña. En Espinavell, localidad del municipio de Molló, se construyó en el siglo XVII la iglesia Mare de Déu de les Neus, que caracteriza el pueblo.
Tradiciones y especialidades locales
La Tria de Mulats d'Espinavell es una fiesta ganadera tradicional que se celebra cada año el 13 de octubre en Espinavell. En ella se reúnen más de 300 caballos y otros équidos que pasan el verano en Rojà. En la Plaça Major de Molló, la Fira de la Trumfa ofrece degustaciones de distintas preparaciones a base de patata.
Consulta la guía general del viaje: Girona.