San Bartolomé de las Abiertas: ríos, senderos y patrimonio cultural
Alojamientos en San Bartolomé De Las Abiertas
San Bartolomé de las Abiertas combina paisajes fluviales, caminos rurales y un notable patrimonio cultural. Los ríos Sangrera y Pusa delimitan el término municipal, que tiene una superficie de 57 kilómetros cuadrados. Los cereales y los olivos son algunos de los cultivos más extendidos. Administrativamente, San Bartolomé de las Abiertas es la unión de los dos núcleos de población de San Bartolomé y Las Abiertas.
Paisajes y senderos
El PR-TO 35 «Valle del río Sangrera» es una ruta circular de 16,6 kilómetros y dificultad media, promovida por San Bartolomé de las Abiertas. El primer tramo atraviesa olivares y rañas cultivadas con cereales, y ofrece vistas panorámicas del valle del Sangrera, los Montes de Toledo y la Sierra de Gredos. El segundo tramo se adentra en el valle del río Sangrera, entre vegetación de ribera y elementos rurales, como fuentes, pilones, eras y un antiguo puente de nueve arcos.
Los caminos rurales conectan el municipio con las zonas ribereñas cercanas al río y son adecuados para paseos tranquilos entre tierras de cultivo y paisajes abiertos. Para planificar la visita, se pueden considerar la ruta circular, el tramo del valle y los caminos tranquilos como opciones de distinta duración para pasar el día.
Cultura y paisaje urbano
La Iglesia de San Bartolomé Apóstol es el principal elemento del patrimonio cultural del municipio y caracteriza el centro del pueblo. Su nave única está cubierta por un artesonado neomudéjar. En el presbiterio hay un retablo de mármol blanco con tres hornacinas.
La Casa Curato alberga actualmente el Ayuntamiento de San Bartolomé de las Abiertas. Su fachada neoclásica presenta pilastras jónicas acanaladas y tres balcones en la planta superior. La Casa de Getsemaní completa el paisaje urbano como edificio señorial de dos plantas, construido hace algo más de cien años y en el que se combinan elementos clásicos, toledanos y neomudéjares. La Ermita de la Virgen de la Soledad está estrechamente vinculada a la religiosidad popular y a las fiestas patronales de San Bartolomé de las Abiertas.
Otros lugares de la zona
Para orientarse por la zona, también están Los Alares, Calzada De Oropesa, Valmojado, Montesclaros, Consuegra, Yuncler, Rinconada y Urda.
Fiestas y gastronomía local
El Baile de la Pera, que se celebra el día del patrón en la Plaza de la Iglesia, es un baile en pareja al estilo de la jota. Durante el baile, se debe tomar una pera de una cesta tras hacer una donación simbólica. Esta tradición centenaria está organizada por la Hermandad de San Bartolomé Apóstol en colaboración con el Ayuntamiento. El Baile de la Pera sigue celebrándose y es el eje de las fiestas locales.
El día de San Blas se degustan panceta, chorizo, morcilla y limonada. El sábado más próximo a la festividad del Pilar, si el tiempo lo permite, se prepara un cocido colectivo en Los Pilones, una zona recreativa situada cerca del pueblo.
Para consultar la guía general del viaje: Toledo.