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Valldemossa

Alojamientos en Valldemosa

2 adultos · 0 niños · 1 habitación
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Valldemossa ofrece varios motivos concretos para visitar el lugar: la historia de la Cartuja, lugares de devoción religiosa, jardines y un mirador con vistas al paisaje. También se incluye entre las experiencias descritas un camino que conduce a un molino y a una fuente. Así, al planificar el viaje, puede pensar si le interesan especialmente los lugares históricos, la cultura al aire libre o las vistas del paisaje.

La Cartuja y la historia religiosa

El Palau del rei Sanç constituye el núcleo original del conjunto histórico-artístico de la Cartuja de Valldemossa. Se construyó en 1309, durante el reinado de Jaume II. El conjunto también incluye el claustro de Santa Maria, construido entre los siglos XVI y XVII y el edificio más antiguo del conjunto que se conserva en la actualidad. Las distintas fechas ofrecen una idea concreta de la historia constructiva del conjunto, sin equiparar ambos edificios.

La casa natal de la beata Catalina Thomàs también contribuye a la importancia religiosa de Valldemossa: es un lugar de gran devoción. La iglesia parroquial de Sant Bartomeu es uno de los edificios más antiguos e importantes del pueblo. Quienes se interesan por la historia religiosa encontrarán así distintos referentes históricos, desde el conjunto de la Cartuja hasta la iglesia y la casa natal.

Jardines y paisaje

Los jardines municipales de Valldemossa se encuentran sobre el claustro principal. Allí, las esculturas recuerdan a personalidades que vivieron o estuvieron en el lugar. Los Jardins de Valldemossa están junto al ayuntamiento y abrieron al público como jardín en 1960. Ambas descripciones de los jardines complementan los temas históricos con espacios exteriores diseñados; las características mencionadas le ofrecen una orientación concreta según sus intereses.

Para contemplar el paisaje, el mirador Miranda dels Lledoners es un lugar de visita por sí mismo. Se llega a través de un arco al final de la Carrer Jovellanos; desde allí se contemplan vistas panorámicas del paisaje de Valldemossa. El acceso indicado y las vistas distinguen esta experiencia de los edificios históricos y los jardines.

Camino, cultura y especialidad local

Si al salir de Valldemossa quiere incluir un camino con destinos concretos, el Camí de Son Mossènyer lleva al molino Molí de la Beata y a la fuente Font de na Llambies. El molino y la fuente ofrecen dos puntos de referencia distintos a lo largo del camino. Junto con el mirador y los jardines, conforman una selección de experiencias relacionadas con el paisaje, sin que sea necesario seguir una ruta determinada entre estos lugares.

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La Fundació Coll Bardolet gestiona parte de las obras y de la colección del pintor Josep Coll Bardolet, y organiza actividades culturales y educativas. Para quienes se interesan por el arte y la cultura, este es otro aspecto del lugar. El Festival Internacional Chopin se celebra cada año en Valldemossa y añade un festival recurrente a la oferta cultural.

Una especialidad local también forma parte de la estancia: la coca de patata es toda una institución en Valldemossa. Puede probar este pastel de patata en una panadería o cafetería local. Así, a las experiencias históricas y culturales se suma un motivo gastronómico que puede tener en cuenta, tanto si le interesan sobre todo los edificios como los jardines o el paisaje.

Para descubrir otras localidades, también puede consultar las páginas de Sa Pobla, Santa Margalida, Consell, Sóller, Inca, Lloret de Vistalegre, Lluc y Sineu.

Para consultar la información general del viaje: Mallorca.

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