Descubre Belsué: iglesias, dólmenes y paisajes
Alojamientos en Belsué
Belsué combina edificios religiosos con un paisaje de cuenca, riberas, acantilados y embalse. A ello se suman dos destinos concretos de la zona: la Cueva del Toro y el Dolmen de Belsué. Los temas abarcan desde la arquitectura de las iglesias y la historia de los monumentos hasta el entorno acuático, la cueva y el monumento neolítico.
Iglesias y edificios religiosos
La Parroquia de San Martín de Belsué es una iglesia de una sola nave construida con mampostería tosca. Su nave comprende cuatro tramos y está cubierta por una bóveda de lunetos. Los cuatro tramos articulan el espacio principal, mientras que la bóveda de lunetos define su forma superior. La torre también presenta un detalle arquitectónico claro: dos cuerpos de sillería están separados por un friso de pequeñas arquerías. Así, en un mismo edificio confluyen un espacio eclesiástico de una sola nave, una nave abovedada y una torre articulada en cuerpos. Los detalles arquitectónicos dirigen la mirada tanto al interior como al exterior de la torre de la Parroquia.
La iglesia de Santa María de Belsué es un edificio del siglo XI y fue declarada Monumento Histórico-Artístico. Hoy, Santa María de Belsué es un pueblo deshabitado y de propiedad privada que se encuentra en estado de ruina total. En la zona de Belsué también se encuentra la Ermita de la Virgen de los Linares, una construcción sencilla de estilo popular. Santa María es un edificio del siglo XI, mientras que el dolmen, como monumento neolítico, pertenece a una época muy anterior de la historia local de Belsué.
Cuenca, Flumen y embalse
La cuenca de Belsué forma un corredor natural entre el Pico del Águila y el Cabezo de Guara. El embalse de Santa María de Belsué completa este paisaje y tiene una capacidad de 14 hm³.
Cueva del Toro y Dolmen de Belsué
La Cueva del Toro, en la zona de Belsué, se encuentra al pie de un acantilado que delimita la margen derecha del río Flumen. Allí tiene dos entradas, separadas por unos 80 metros. Su ubicación junto al Flumen y la distancia entre las entradas se complementan y hacen de la cueva un destino claramente situado dentro de la zona.
El Dolmen de Belsué es un monumento megalítico funerario neolítico. Para llegar a él, hay que seguir un sendero marcado con señales amarillas que atraviesa un encinar. Las marcas amarillas señalizan el camino y ayudan a orientarse sobre el terreno. El monumento y el sendero forman así un conjunto que combina un vestigio cultural prehistórico con una ruta concreta. De cara a planificar el viaje, este destino combina su datación neolítica con un recorrido por el encinar, mientras que la Cueva del Toro ofrece otro tipo de interés por su ubicación junto al acantilado de la ribera del Flumen y sus dos entradas.
Otros lugares para planificar su viaje
Albella, Almunia De San Juan, Ceresa, Graus, Salas Bajas, Chibluco, Biscarrués, Castilsabás