Ruffiac: apartamentos y casas de vacaciones
Alojamientos en Ruffiac
Ruffiac combina edificios históricos, rutas de senderismo señalizadas, fiestas locales y tradiciones culinarias. Entre capillas, brezales y el Manoir de Balangeard, este lugar ofrece muchos descubrimientos concretos.
Cultura e historia
La iglesia parroquial de Saint-Pierre-Saint-Paul, en Ruffiac, ya existía en el año 830 y fue reconstruida en el siglo XII. Su portal sur data del siglo XV. La Chapelle Saint-Jean-Baptiste se construyó a principios del siglo XVII y se restauró a principios del siglo XVIII; la cruz de su recinto lleva la fecha de 1701.
El Manoir de Balangeard es una rara propiedad del siglo XVII que se conserva intacta. Sus fachadas y tejados fueron inscritos como monumento histórico mediante una orden del 2 de marzo de 1990. Los jardines pueden visitarse durante todo el año y albergan algunas obras de arte contemporáneo.
La Chapelle Saint-Jacques también forma parte de la historia del lugar: data de 1635. Junto a la capilla hay además un tejo hueco, catalogado como árbol notable de Bretaña.
Rutas de senderismo y paisaje
Para pasear, Ruffiac cuenta con la ruta de senderismo Circuit des machines agricoles. La ruta circular Circuit de Saint-Jean des Bois pasa junto a la Chapelle Saint-Jean des Bois, clasificada como monumento histórico, y atraviesa los brezales de Landes du Houssa.
Fiestas y gastronomía local
Cada año, en agosto, se celebra en Ruffiac la Fête de la chapelle Notre Dame de Pitié. La tradicional «fricassée» se ofrece en dos encuentros: el 15 de agosto en el estadio municipal y el primer fin de semana de septiembre en el Prieuré.
Otros lugares
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Para consultar la visión general del destino, visite: Morbihan.