Paulo Afonso: cañón, arte rupestre y energía hidroeléctrica
Alojamientos en Paulo Afonso
El río São Francisco define Paulo Afonso con un cañón natural cuyas paredes de granito superan los 110 metros de altura. También hay vestigios arqueológicos, una viva tradición textil y un complejo hidroeléctrico que permite conocer la historia de la ingeniería. Así, el lugar ofrece distintas experiencias de viaje, desde un paseo por el río hasta descubrimientos relacionados con el arte rupestre y la historia regional.
Paisaje fluvial y cañón
En el municipio de Paulo Afonso se encuentran 17 kilómetros del cañón natural del río São Francisco. El Monumento Natural do Rio São Francisco, creado en 2009, protege unas 26.000 hectáreas a lo largo del cauce y las riberas; el área protegida incluye, entre otros lugares, Paulo Afonso. Quienes quieran contemplar el cañón desde un puente pueden dirigirse al Ponte Metálica, en la BR-110. Este puente conecta Bahia y Alagoas.
El paseo en el Catamarã Raso da Catarina por el cañón ofrece otra perspectiva. Dura unas tres horas e incluye una pausa de una hora para bañarse. La duración aproximada y la pausa permiten planificar esta experiencia fluvial como una actividad independiente. En el entorno regional más amplio también se encuentra el área protegida Raso da Catarina, de 6.400 kilómetros cuadrados. Incluye áreas de protección biológica e indígena, está cubierta de vegetación de Caatinga y, en Baixa do Chico, presenta rocas esculpidas por el viento cuyas formas recuerdan a castillos, torres y piezas de ajedrez.
Arqueología e historia local
La historia cultural también está presente en Paulo Afonso. El área Cidade das Pedras cuenta con decenas de inscripciones rupestres que indican la presencia de grupos humanos hace entre unos 3.000 y 12.000 años. El proyecto homónimo se basa en la gran concentración de yacimientos arqueológicos del municipio: el IPHAN ha identificado y registrado allí unos 190 yacimientos. Además, en Paulo Afonso hay pinturas rupestres de unos 9.000 años de antigüedad, protegidas por el Museu de Artes Rupestres.
El Museu Casa de Maria Bonita representa la historia más reciente. Se encuentra en la localidad rural de Malhada da Caiçara, a 38 kilómetros del centro de la ciudad. La casa natal de Maria Gomes de Oliveira, la cangaceira Maria Bonita, conserva su arquitectura original de adobe y se abrió al público para visitas. En Malhada Grande, un distrito de Paulo Afonso, también se mantiene una antigua tradición de tejido manual.
Otro destino para quienes tienen interés en la arqueología es el yacimiento arqueológico Capela. Forma parte del Complexo Arqueológico de Paulo Afonso y se encuentra a unos 25 kilómetros del centro de la ciudad. Fue el primer sitio arqueológico de la región que se acondicionó y preparó para las visitas turísticas. Estos distintos lugares permiten dedicar partes del viaje a los vestigios arqueológicos, el arte rupestre y la historia local.
Tecnología, ocio y gastronomía regional
El Complexo Hidrelétrico de Paulo Afonso está considerado un monumento de la ingeniería; es posible visitarlo con cita previa. Durante una visita guiada a la Usina Hidrelétrica de Paulo Afonso I, inaugurada en 1955 como la primera instalación del complejo, se pueden ver turbinas y algunos paneles originales. Esta visita ofrece una manera distinta de conocer la historia del lugar, como complemento a las experiencias relacionadas con la naturaleza y la arqueología.
Para hacer una pausa en la ciudad, está el Parque Belvedere, también llamado Jardim dos Namorados: un espacio recreativo con árboles grandes, plantas ornamentales y una fuente. En Prainha hay bares y quioscos; tanto residentes como turistas frecuentan la zona durante todo el año. Rancho da Carioca ofrece allí gastronomía regional, con pescado del río São Francisco y comida casera tradicional.
Tenga en cuenta las distancias al planificar el viaje
Si planea hacer excursiones fuera del centro de la ciudad, puede tener en cuenta las distancias al elegir un apartamento vacacional. Serra do Umbuzeiro se encuentra en la localidad de Riacho, a 20 kilómetros del centro; allí, un paseo conduce hasta una cruz en el punto más alto. El yacimiento arqueológico Capela está a unos 25 kilómetros del centro, y el Museu Casa de Maria Bonita, a 38 kilómetros. El aeropuerto de Paulo Afonso se encuentra en el municipio homónimo de Bahia, a unos 4 o 5 kilómetros del centro de la ciudad. Se puede llegar en taxi, mototaxi y autobús urbano, así como por una carretera pavimentada.
Para las familias que quieran incluir naturaleza, cultura e ingeniería en su viaje, Paulo Afonso ofrece varias opciones temáticas. Pueden centrarse en el río y el cañón, o complementar la visita con recorridos relacionados con el arte rupestre, la arqueología y la energía hidroeléctrica. En el directorio de localidades también encontrará Ipupiara, Boninal, Araças, Piatã, Tabocas do Brejo Velho, Caetité, Santana y Santa Cruz Cabrália.
Para consultar la guía general del viaje: Bahia.